¡Nuevos presbíteros!

Fernando Segura Bueno y Alfonso Chico Rodríguez, ordenados presbíteros el pasado 12 de Octubre, comparten su testimonio.

¿Cómo fueron los días previos a la ordenación?

Fernando: «Estaba realmente tranquilo, con muchísima paz, con muchísimas ganas, con muchísima ilusión. El Señor me iba diciendo: «ya estás donde tienes que estar, todo está saliendo bien, tranquilo, no te preocupes por nada, Yo estoy contigo». Siento cada vez más la presencia de Dios que me confirma, que me acompaña, que me sosiega. Todo el acompañamiento del director espiritual, de mi familia, de los formadores, de los compañeros ha sido espectacular. Todo ha ido encajando perfectamente y ha sido muy normal, muy de Dios.

Tranquilo, con mucha paz, y feliz. La verdad que con una felicidad que no puedo explicar.»

Cuéntanos, ¿cómo viviste las ordenaciones?

Alfonso: «Es difícil poner palabras a experiencias que desbordan de la presencia y del amor de Dios. No paré de llorar, al comienzo de la celebración, durante y después: ¡creo que he batido un récord! Eso sí, no eran unas lágrimas de tristeza, sino de una inmensa felicidad. Es muy conmovedor caer en la cuenta de que Jesús está feliz por lo que está aconteciendo ese día. Yo le preguntaba: «pero ¿cómo es que estás tan contento?». Cuando pienso en Jesús, en su vida pública, sé que sufrió mucho, pero también sé que tuvo días de gran dicha. Pues es como si Jesús me estuviera diciendo ese día: «En medio de tanto dolor y sufrimiento que el mundo me provoca, nada ni nadie me quita la dicha que tengo hoy contigo». Mi corazón se encontraba colmado del amor y la presencia de Dios; el cuerpo participa de lo que vive el corazón y lo expresa con lágrimas.»

Fernando y Alfonso